Cuando hablamos de síndrome del impostor no nos referimos solamente a sentirse inseguro ante una percepción de torpeza o falta de habilidad, sino a una inseguridad persistente. A pensamientos y creencias que no te puedes quitar de la cabeza fácilmente, incluso a pesar de ser consciente de los logros conseguidos. Una sensación que muchas veces se traslada fuera del trabajo: ser menos que los demás: menos resolutivo, menos capaz, menos simpático, peor trabajador o incluso peor persona… Es algo que suele manifestarse en el ámbito laboral, donde eres puesto a prueba, pero puede no ser el único aspecto donde eso suceda.
Es evidente de que las redes sociales han difundido este concepto, a pesar de ser un término acuñado en los años 80, englobando tanto las inseguridades pasajeras, normales ante un nuevo puesto o tarea que requiere aprendizajes nuevos, como las persistentes, algo más peliagudas y difíciles de resolver.
Y es que muchísimos estudios nos sugieren que la mitad de las personas que sufren el llamado síndrome del impostor no consiguen superarlo con el tiempo. Lo cual lleva a pensar que estas creencias no son modificadas en base a su experiencia, como si pasa con la otra mitad. Por decirlo de otra manera, no llegan nunca a percibir que lo están haciendo bien, a pesar de que tengan experiencia a favor.
¿A que se debe?
Existen varios factores que pueden hacerte vulnerable a parecer este problema. Aquí voy a enumerar algunos de los más frecuentes que he visto en mi práctica clínica en Barcelona. Algunos son sociales y otros son más individuales o psicológicos.
Un factor de aparición frecuente es debido a una fuerte presión por parte del entorno laboral, en que la critica totalmente destructiva es una constante. Especialmente si el ambiente laboral es totalmente destructivo y “machacante” donde no hay nunca ni un sólo elogio. No se da esta experiencia a favor de que eres buen trabajador, por lo que no se facilita desmontar esta creencia de ser un “impostor”. Esto es un peligro para cualquiera, pero hay determinadas personas que son más sensibles a ello.
Esta parte vulnerable puede deberse a experiencias tempranas, a una serie de aprendizajes durante la infancia y la juventud en las que hubo critica en exceso, o bien no se fomentaron aquellas conductas y valores asociados a la autonomía: entendida como la capacidad de resolver problemas y solucionarlos mediante el propio criterio y capacidades. En definitiva, existen factores o causas que te han impedido aprender a confiar en ti mismo y en tus capacidades. No es de extrañar que personas cuya propia valía y capacidad de resolver problemas no fuese potenciada en su momento tengan problemas cuando esta es puesta en duda. Es fácil que estos contratiempos resuenen en ellos como anteriores experiencias amargas.


¿Como superarlo?
Es una suerte que nuestro cerebro sea realmente muy maleable, receptivo continuamente a nuevos aprendizajes. Dado que las habilidades, si las necesitas, junto con tu percepción de auto-valía pueden aprenderse a prácticamente cualquier edad. De hecho como si un curso se tratara, el trabajo que se necesita realizar mezcla la psicoterapia de charla más clásica, analizando que pensamientos, esquemas y variables impiden que esas inseguridades no desaparezcan, junto con tareas para realizar entre sesiones. Todo para potenciar y mejorar las siguientes áreas:
El trabajo en psicoterapia suele abordar las siguientes áreas:
- ¿Por qué no confías en tu propio criterio?
- Valoración de las propias habilidades o logros
- Distorsiones cognitivas.
- Autoestima
- Auto-concepto.
- Relación uno mismo y con los demás.
- Afrontamiento de las criticas.
- Habilidades intrapersonales e interpersonales.
- Pensamientos negativos
Así que si percibes que estas inseguridades no desaparecen, una buena opción es la psicoterapia, como siempre, yo recomiendo que acudas a aquel profesional que te genere más confianza. Si decides acudir a mi, estaré encantado de atenderte y resolver tus dudas.
Muchas gracias por tu atención.
José Luis Miranda Fidalgo
Psicólogo colegiado 22.278.
Psicoterapeuta en Barcelona
Centro PsicoRoselló en Barcelona

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