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4 minutos de lectura ( 883 palabras)

¿Cómo te puede afectar sufrir ansiedad social?

Tener un problema de ansiedad social es muy frecuente entre las personas que recibo en psicoterapia. Y es que algunas personas experimentan un grado de ansiedad ante situaciones sociales muy alto y que tiene un gran impacto en su calidad de vida. Hoy veremos cómo puede afectar sufrir unos niveles altos.

 

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Antes de nada, me gustaría comentar que es sano, saludable y coherente tener cierto grado de ansiedad ante determinadas situaciones, especialmente en aquellas que por su naturaleza son amenazantes o pueden originar rechazo de otras personas. Una manera de estar alerta y atento a lo que pueda pasar.


Pero algunas personas tienden a percibir ciertas situaciones como extremadamente amenazantes y eso les lleva a sentir como su ansiedad se dispara a niveles altísimos. Esto último genera muchísimo sufrimiento.

 

¿Cómo te afectaría tener una ansiedad social alta?
En cada persona la ansiedad es diferente, ciertas situaciones son totalmente inocuas mientras que otras activarán la ansiedad a niveles altos. Es algo muy personal. Es por ese motivo que este listado variara con lo que tú o una persona de tu entorno puedas estar sufriendo. Puede incluso que algunas de estas reacciones estén tan automatizadas que apenas te des cuenta.

 

Te hace difícil o imposible conocer gente nueva
Si sufres de ansiedad social seguramente estarás tendiendo a evitar el contacto con personas con las que no sientes extrema confianza. Te disgustaran las sorpresas o sobresaltos y tenderás a reducir tu círculo a las personas de más confianza. Tranquilidad, ante todo, pero a un precio alto: cerrar la posibilidad de ampliar el círculo de amigos o iniciar una relación romántica o amorosa.

 

Evitas ciertos eventos sociales o asistes a ellos con mucha incomodidad
Una conducta frecuente si sufres ansiedad continuamente es buscar la tranquilidad. Lógico, tu corazón va a mil y quieres un poco de respiro. Puede ser que evites ciertas situaciones, aunque también puede ser que poco a poco vayas evitando aquello que te altera hasta que tu vida consista en una rutina de actividades predecibles o con el mayor control posible, donde no pueda, en teoría, existir el más mínimo sobresalto.

 

Dificultad para dejarse llevar o disfrutar de las relaciones sociales
Puedes sentirte en alerta continua pendiente de no errar, pifiarla o meter la pata. Tal tendencia podría llevarte fácilmente a lo que se llama el “rol del espectador” que consiste en auto observarte como si te estuvieras viendo desde fuera y calcular cada una de tus acciones para no fastidiarla. En algunas situaciones podrías incluso intentar pasar desapercibido, no hablar o actuar en absoluto. Y nada de esto te permitirá disfrutar de las relaciones sociales sino todo lo contrario.

 

Las demás personas las percibes como muy hostiles
Puede ser que para ti relacionarte se haya convertido en “tu guerra” y que tengas un enorme miedo a ser rechazado, ridiculizado, insultado o ninguneado. Quizás haces todo lo posible para minimizar el roce social: repasas y ensayas cada gesto, cada palabra. Pensado que así tienes más probabilidades de minimizar las reacciones desagradables y no resultar herido. Tienes miedo de las reacciones de los demás y estas muchas veces en alerta siendo susceptible.

 

Tu salud física se está desgastando
Si sufres ansiedad social es posible que te disgusten los deportes de equipo, en el gimnasio o en cualquier actividad donde estés en contacto con personas o puedan observarte e incluso evaluarte. Puede ser que incluso hayas llegado a salir poco de casa debido a que consideres que el mundo exterior o los demás son hostiles, amenazantes o simplemente no proveen de ningún beneficio para ti. Quizás hayas empezado a comer impulsivamente como intento de calmar la ansiedad. Nada de eso ayuda a mantener una buena salud.

 

Consumo de alcohol u otras drogas
Puede ser que hayas empezado a recurrir a drogas como el alcohol para aprender a calmar pensamientos ansiosos. De hecho, podría ser que uses el alcohol como lubricante social al sentir que no funcionas bien sin él, o incluso puedes haber desarrollado poco a poco un problema más grave.

 

Bajas habilidades sociales o de resolución de conflictos
Muchas de estas habilidades se perfeccionan a través de ensayo y error, pero si no hay acercamiento a otras personas tampoco se va a dar ese aprendizaje. Si has evitado durante mucho tiempo necesitaras aprender habilidades sociales para manejarte mejor con los demás. En terapia es habitual que los psicólogos y psicólogas las enseñemos

 

Conclusión
Si sufres de una ansiedad social alta, seguramente ya estarás sufriendo varias de estas afectaciones. Afortunadamente todas se pueden disipar. Existen un montón de técnicas y ejercicios que se pueden hacer en el transcurso de una psicoterapia para solventar este problema. Con el tiempo la ansiedad va bajando a niveles aceptables y en un plazo razonable de tiempo recuperarías el bienestar y volverías a disfrutar de las relaciones sociales.

 

Muchas gracias por tu atención. Espero que haya sido una información útil para ti. Recuerda que ninguna de estas recomendaciones sustituye, ni son tan eficaces, como el trabajo que se realiza en una psicoterapia.

Si necesitas resolver cualquier duda o sugerirme cualquier tema puedes contactar conmigo en el apartado de contacto y seguirme en cualquiera de mis redes sociales.

 

José Luis Miranda Fidalgo
Psicólogo general sanitario colegiado 22.738
Centro PsicoRoselló

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Mi consulta de psicología esta en el centro de Barcelona, en la calle Rosselló, nº 17 junto a metro Entença, cerca de Sants, pero también realizo terapia psicológica a domicilio para aquellas personas de la zona metropolitana que tengan dificultades para asistir a mi centro de psicología en Barcelona.
 
 

 

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